NUESTRA FE
- Creemos que la Biblia es la revelación divina y completa verbalmente inspirada por el Espíritu Santo.
- Creemos en las Sagradas Escrituras, no de acuerdo a ninguna interpretación tradicional, sino de acuerdo con la Palabra pura de Dios.
- Creemos que Dios es el único Dios Triuno, o sea, el Padre, el Hijo y el Espíritu, el cual existe en Sí mismo y para siempre, y los tres de la Trinidad Divina moran el uno en el otro.
- Creemos que el Hijo de Dios, siendo el propio Dios, llegó a ser carne para ser un hombre de nombre Jesús, nacido de la virgen María, para que pudiese ser nuestro Redentor y Salvador.
- Creemos que Jesús, un hombre genuino, vivió en esta tierra por treinta y tres años y medio para dar a conocer a Dios Padre.
- Creemos que Jesús, el Cristo ungido por Dios con Su Espíritu Santo, murió en la cruz por nuestros pecados y derramó Su sangre por cumplimiento de nuestra redención.
- Creemos que Jesucristo, después de ser sepultado por tres días, resucitó de la muerte física y espiritualmente y que en resurrección Él llegó a ser el Espíritu vivificante, para impartirse en nosotros como nuestra vida y nuestro todo.
- Creemos que después de Su resurrección, Cristo ascendió a los cielos, y que Dios lo ha hecho Señor de todo. Después de Su ascensión, Cristo derramó el Espíritu para bautizar a Sus miembros escogidos en el único Cuerpo y que el Espíritu de Dios, quien también es el Espíritu de Cristo, se está moviendo en esta tierra hoy día para convencer a los pecadores, regenerar al pueblo escogido de Dios, habitar en los miembros del Cuerpo de - Cristo para su crecimiento en vida, y para la edificación del Cuerpo de Cristo para Su completa expresión.
- Creemos en Cristo, la Roca viviente, la piedra de fundamento, la Cabeza del Cuerpo, y la vida y la realidad de la iglesia.
- Creemos en la genuina unidad del Cuerpo de Cristo; no somos sectarios, ni interdenominacionales.
- Creemos y practicamos la unidad del Cuerpo universal de Cristo con todos los que han sido redimidos por la sangre de Cristo y regenerados por el Espíritu al tomar la posición de ser la expresión de la única iglesia en cada ciudad.


